Cómo ayudar a tu hijo con sus complejos

Cómo ayudar a tu hijo con sus complejos

Cómo ayudar a tu hijo con sus complejos

 

Los niños, a medida que crecen, van adquiriendo lo malo de los adultos, y una de esas cosas son los complejos. En un mundo en el que el físico y las modas son el principal hobby de la mayoría, muchos niños comienzan a sentirse desplazados y a no encajar en ningún grupo. Como consecuencia de este tipo de situaciones, nuestros hijos pueden ir desarrollando complejos, muchas veces salidos de comentarios malintencionados de sus compañeros, por ejemplo. Hoy vamos a daros algunas pautas para que sepáis como tratar este tema con ellos.

1. Escucha y habla. Sentarnos con nuestro hijo para hablar del problema prestándole toda nuestra atención. No podemos estar trabajando, cocinando o viendo la tele, él debe ser el centro de atención. Es importante trabajar los sentimientos para que siempre pueda hablar con nosotros de cualquier problema que tenga.

2. Ir poco a poco. Si nuestro hijo tiene complejo por su altura, debemos de quitarle hierro al asunto en casa y explicarle que aún es un niño, que ya crecerá. También podemos contarle de gente que conozcamos que le haya pasado lo mismo y ahora tienen una estatura perfecta.

3. Destaca lo bueno. Todos tenemos puntos fuertes de los que muchas veces no somos conscientes. Descubrir juntos qué es lo que mejor hace o cuáles son sus mejores rasgos para que vea el lado positivo.

4. El físico. Por desgracia, uno de los mayores problemas en los niños, sobre todo al comienzo de la adolescencia, es el físico. Uno más guapo, ese es más alto, etc. so comentarios que siempre oiremos de nuestro hijo. Es importante explicarle que en el mundo no hay nadie ni igual ni perfecto y que cada persona tiene rasgos que le hacen diferente y especial.

5. Somos el modelo. Los padres somos el espejo en el que se miran ellos, por lo tanto, debemos de ser un ejemplo a seguir. Personas luchadores, independientes y positivas harán que su hijo crezca mejor que aquellos que son pesimistas y acomplejados.

Estos son algunos consejos que os damos, pero siempre, si vemos que nuestro hijo tiene problemas mayores, debemos consultar con un especialista que sepa cómo tratar mejor el tema.

Sin Comentarios

Deja tu comentario